Si pensamos en los 60 —quienes no tuvimos la oportunidad de vivirlos— seguramente se nos vienen a la mente los Beatles y los Rolling Stones; pero también, la minifalda, las botas por encima de la rodilla y las pestañas XL. Mary Quant es la diseñadora a la que debemos este estilo. Exploramos su legado a través de una visita a la exhibición que le rinde homenaje.*
Texto: Jazmín Ruiz Díaz
@min_erre
Periodista especializada en cultura visual, género y moda

El Victoria and Albert (V&A) —el museo de arte y diseño de Londres— le dedica una muestra a Mary Quant, la mujer que catapultó el estilo londinense como un fenómeno global. En esta exhibición, que sigue abierta para quienes visiten Reino Unido hasta febrero del 2020, recorremos a través de 120 prendas, la historia, el legado y la vigencia de esta diseñadora, que se inicia con la apertura de la tienda Bazaar en 1955. Ubicada sobre la calle King’s Road del exclusivo barrio Chelsea, su tienda tradujo en propuesta estética la revolución cultural que protagonizaban los jóvenes británicos de la época, más conocida como Swinging London.
Los editores de moda de la época resaltaban la tienda Bazaar por sus diseños distintivos, presentados a través de vidrieras ingeniosas y shows de moda embebidos en la movida jazz de la época. La tienda de Mary Quant se volvió rápidamente el punto referencial para las profesionales que se abrían paso y buscaban una moda que reflejara su estilo moderno y racional.
En una época en que las mujeres empiezan a estudiar carreras universitarias y a mantenerse a sí mismas como nunca antes, las prendas de Quant encontraron un nuevo nicho, aunque sus precios aún estaban lejos de ser accesibles. Las revistas de moda, que empezaban un periodo de auge, jugaron un papel fundamental al promover estos looks excéntricos para la época a una audiencia global. “El esnobismo ha abandonado la moda”, sostuvo esta diseñadora, agregando: “El sentido de la moda está en hacer que las prendas estén disponibles para todo el mundo”.
La mujer que marcó una década
Mary Quant definió el estilo juvenil y divertido de los sesentas, se convirtió en la diseñadora británica más famosa de todas y fue un modelo de éxito para las mujeres que empezaban a marcar terreno en el mercado laboral. Aprovechando una explosión en las compras y en los medios —desde la fotografía, la prensa gráfica, el periodismo y la publicidad— ella ayudó a dar forma a un look vanguardista, innovador y con identidad para la Gran Bretaña de la posguerra.
La exhibición abre contando la historia de su boutique experimental Bazaar en los 50 hasta llegar a la consolidación de Mary Quant como marca internacional entre los 60 y los 70. Quant cambió el sistema de la moda, cuestionando el dominio del couture parisino y estableciendo a Londres como el nuevo epicentro del estilo.
Ella misma vestía los looks como embajadora de sus diseños, vendiéndolos con el logo de la margarita, el cual se convirtió en sinónimo de estilo londinense. Una verdadera influencer de su tiempo, Quant popularizó la minifalda (la invención de la misma se la disputa con el francés André Courrèges), las medias y la máscara a prueba de agua, entre tantos otros productos que hoy son parte del cotidiano femenino.
Algo que cabe resaltar es que gran parte de la exhibición se compone de prendas con valor sentimental, accesorios y fotografías donados o prestados por mujeres que respondieron al llamado del V&A. El museo había realizado previamente la campaña #WeWantQuant a través de las redes sociales solicitando prendas de la diseñadora a quienes quisieran colaborar con la muestra.
"No tenía tiempo de esperar por la liberación femenina"
En una época de creciente activismo y lucha por la igualdad de derechos, Quant tuvo una actitud visionaria traducida en una estética arriesgada. Sus acertados y liberales vestidos de mini expresaron los cambios que se vivían en el Reino Unido de la posguerra, dando a las mujeres un estilo fuerte e independiente que pudieran llevar como ellas mismas.
Sus diseños de finales de los 60 y principios de los 70, continuaron con su tema favorito: cuestionar los estereotipos y roles tradicionales; mientras la misma Quant llevaba un estilo andrógino sutilmente femenino con versiones casuales del traje masculino, como una forma de probar su punto, y el corte bob a la cabeza, gracias a su amigo, el estilista Vidal Sassoon.
Sin embargo, antes que ponerse en el ojo de ningún movimiento ella dio todo el crédito a las clientas de su tienda ubicada sobre la calle King’s Road; es a ellas a quienes considera fuente primera de inspiración y musas de un estilo que traducía la rebelión femenina que se gestaba en las calles. En 1967, Quant describe a las jóvenes de la época como "el prototipo de una nueva raza de mujeres... Es su actitud cuestionadora la que las vuelve importantes y diferentes". Quant diseña de un modo divertido ropas fáciles de llevar para esta nueva raza, con una moda que permite un movimiento libre y de autoexpresión; pues, como ella misma lo sostuvo: "La moda, como la conocimos, se ha terminado. La gente hoy se pone exactamente lo que tenga ganas de ponerse".
Mary Quant, a través de su marca, ayudó a dar forma a la identidad global de la moda británica tal como la conocemos hoy, y a transformar a Londres en un epicentro del street style, la creatividad y la innovación. Pero quizás el legado más grande que nos deja fue su visión de la moda como un medio de comunicar nuevas actitudes, ideas y cambios para la mujer. Rompiendo las reglas y probando diferentes roles de género e identidades con prendas a precios accesibles para disfrutar, empoderar y liberarse, ella predijo oportunidades y libertades para futuras generaciones.

*Artículo basado en los textos curatoriales de la muestra Mary Quant, en exhibición en el V&A Museum de Londres hasta el 19 de febrero de 2020.