Texto: Matías Irala
Llegó noviembre, esa época híbrida que nos lleva a pensar en lo rápido que pasó el año y a proyectar nuestra aspiración de residir en alguna playa de Brasil. Todo esto con la mirada al horizonte, los pies extendidos y alguna bebida espirituosa que suprima los malestares propios de nuestra condición obrera, al menos de manera momentánea.
En una de mis visitas a Brasil conocí este material de Thievery Corporation. Acostado en la arena, mientras cuestionaba si la rojez de mi piel era un síntoma normal o se trataba de alguna desgracia dérmica, escuché un extracto del álbum.
Consulté si se trataba de algún grupo brasileño y grande fue mi sorpresa al descubrir que la banda era de Washington. Al indagar más, noté que los miembros lucían una palidez muy alejada del sol brasileño y descubrí la atmósfera naif que caracteriza al imaginario de las canciones.
Saudade es una palabra portuguesa de difícil traducción al español, que refleja un estadio de melancolía estimulado por la distancia temporal o espacial de algo amado. A menudo conlleva a comprender que aquello que se extraña, quizás nunca volverá.
Con una marcada impronta de bossa nova y downtempo, el disco transita distintos momentos rítmicos, con canciones en portugués, francés y español.
Si tenés nostalgia del mar, el romance y las experiencias que caracterizan a viajar, este disco es la píldora correcta para alimentar ese sentimiento llamado saudade.
Canción necesaria:Decollage, por ser un himno que justifica la mística del mar y la luna.