Los diferentes tipos de alojamientos que ofrece cada destino permite al turista tener diversas maneras de experimentar según sus planes y posibilidades. En esta nota te compartimos algunos datos que te servirán para tu próximo viaje.
Texto: Nora Vega
¿Qué diferencias hay exactamente entre hotel, hostal y otros alojamientos? Lo tradicional a la hora de pensar en dónde vas a dormir es un hotel. Elegir en cuál te vas a quedar dependerá exclusivamente del presupuesto que tengas, ya que normalmente representa el 50% del total del mismo.
Los hoteles se clasifican por estrellas y esto tiene que ver con el confort y lujo que son capaces de brindarte. Lo recomendable es que investigues acerca del hotel con anticipación ya que de esto puede depender que tu estancia sea inolvidable, de una forma buena o mala. ¿La ventaja? Tenés una idea clara, y sin sorpresas, de qué esperar cuando llegás a tu destino.
Antes de empezar a buscar hoteles, lo recomendable es ver la forma más eficiente de transporte de la zona. Hay que poner en una balanza el precio versus la ubicación. Los más económicos normalmente estarán en las afueras de la ciudad. Los más caros en el centro, pero al estar dentro del circuito turístico te da la facilidad de no tener que utilizar transporte, evitando de esta manera un gasto que puede ser, además de monetario, una pérdida de energía y tiempo.
Otro factor a tener en cuenta es el desayuno. Algunos tienen una habitación con desayuno incluido y otros no. Aquí una gran variable es el destino y la ubicación del hotel. Por ejemplo, si estás en Nueva York y tu hotel se encuentra bien situado, las posibilidades de desayunar en un lugar diferente cada día puede ser una opción muy divertida.
Pasando a otro tipo de alojamiento, los hostales son establecimientos hoteleros de categoría, inferior a la de un hotel. Según el hostal, puede ser más casero y tener más o menos encanto. Casi siempre tienen baño privado en la habitación. Hay hostales en los que vas a poder contar con habitación propia o compartir con dos o más personas, claro, entre más personas más económico saldrá.

Por su bajo costo, esta elección es perfecta para aquellos que planean viajar entre amigos, aunque ofrecen menos beneficios y comodidades que un hotel. Si sos una persona sociable y no tenés problema para hablar con desconocidos, te encantará llegar a un hostal.

Europa es un destino que está repleto de jóvenes mochileros que optan por este estilo de hospedaje que permite compartir experiencias, practicar otros idiomas y conocer más acerca de otras culturas. Pero ojo, si sos de las personas a las que les gusta el lujo, la comodidad y la privacidad mejor elegí quedarte en un hotel.
¿Viajás con varias familias? Considerá un apart hotel. Estos son aquellos hospedajes que, además de las características propias de un hotel, disponen de cocina y espacio para comer dentro de cada habitación. Esta opción es la preferida por grupos de personas ya que generalmente también ofrecen versiones en las que los departamentos son estudios y se unen el salón-comedor y los dormitorios.
Está muy de moda también el Bed & Breakfast, que en inglés significa literalmente cama y desayuno. Con este nombre se bautiza a esos lugares que pueden ser desde casas particulares hasta edificios habilitados para este efecto que ofrecen habitaciones y desayuno a los viajeros. Si estás en plan de viajar en pareja investigá más sobre este tipo de lugares.
Su mayor ventaja es que suelen ser muy tranquilos, además los propietarios suelen ser personas muy amables y abiertas que toman su tiempo para asegurar la comodidad de sus huéspedes. Algunos Bed & Breakfast tienen muy altos niveles de sofisticación y diseño y son verdaderos refugios para los viajeros.
¿Buscás unas vacaciones sin complicaciones? Decí sí al resort. Este tipo de alojamiento, además de ofrecer lo mismo que un hotel, cuenta con variados entretenimientos para toda la familia. Se caracteriza por contar con diferentes restaurantes, bares, piscinas, spa y tiendas dentro de las mismas instalaciones. Generalmente tienen el concepto de “todo incluido”. Cancún es uno de los destinos en donde más se utiliza este tipo de alojamiento, también todos aquellos en los que la playa o la nieve sean los principales protagonistas.
Si sos un viajero aventurero, los campings son unos tipos de alojamiento habituales en entornos naturales. Dentro de ellos se puede disfrutar de una acampada libre para tiendas, zonas de parcela para tiendas, caravanas o autocaravanas y bungalows. Es excelente para disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor.
Los viajeros modernos usan Airbnb, una plataforma de hospedaje los que buscan mejores opciones de precio fuera del sistema tradicional de hoteles. Esta página te permite elegir entre habitaciones privadas, departamentos completos, mansiones y hasta granjas. Es perfecto para los que quieren tener la experiencia de vivir como un local, ya que existe un trato más personal con los anfitriones, consejos y acompañamiento para quienes lo desean.
Otra tendencia es el CouchSurfing, una red que conecta a viajeros de todo el planeta, principalmente ideada para facilitar alojamiento los unos a los otros, pero que ofrece muchas más interesantes posibilidades. Por un lado, te da la posibilidad de poder hospedarte en casi cualquier país del mundo de forma gratuita; y por otro, el poder conocer el lugar de la mano de alguien local.
Las necesidades de cada viajero son diferentes y esta comunidad funciona y se sostiene gracias a todos aquellos que están de verdad interesados en compartir sus vidas, sus culturas y sus experiencias fomentando de esta forma el intercambio.
Sea cual sea tu elección, lo importante es definir primeramente cuál será la experiencia que estás buscando. Si te ponés en campaña para averiguar todo con anticipación vas a tener mayor posibilidad de encontrar más opciones según tu presupuesto. Todo es cuestión de investigar ¡Buen viaje!