Texto: Micaela Cattáneo
Fotografía: Eduardo Velázquez
Sonidos de la Tierra, proyecto creado y dirigido por Luis Szarán, cuenta con una orquesta integrada en su totalidad por mujeres: la Camerata Fem.
Trece chicas sentadas en un círculo pequeño. El encuentro en la oficina de Sonidos de la Tierra, las mostraba sonrientes. La entrevista empezó, pero las palabras llegaron después de un breve silencio tímido. Una de ellas, Dulce, fue la clave de sol de la conversación. Y es que después de su intervención, las notas salieron de su escondite, y entre todas, armaron una hermosa composición de ideas.
“La Camerata Fem es una orquesta formada en el año 2012, pero en los últimos tiempos, el proyecto tomó más cuerpo e importancia, ya que queremos demostrar (a través de la música) que las mujeres podemos ocupar todos los espacios laborales. Demostrar nuestro talento y lograr nuestros objetivos”, explica la violinista del grupo.
La iniciativa parte de la Asociación Tierranuestra, con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas (UNFPA), con el objetivo de fortalecer las capacidades musicales, personales y sociales de las mujeres jóvenes que forman parte de las escuelas comunitarias de música de Sonidos de la Tierra, en todo el país.
Minutos antes del diálogo, el maestro Luis Szarán pasaba por los pasillos de la oficina. Se detuvo, y en una suerte de adelanto al relato de las músicas, contó por qué este proyecto es un ala fundamental en el programa.
“Con Sonidos de la Tierra, creamos escuelas de música en todo el país, de las cuales han nacido orquestas regionales. Desde hace 17 años, somos un proyecto social, más que musical. El programa nos mostró que en todo el país había artistas con un potencial increíble, que merecían participar de la orquesta”, relata el director.
Y continúa: “A estos artistas promocionamos a través de programas de becas, lo cual encaminó la creación de las orquestas temáticas (H20 o Arpas del Mundo Guaraní), fundadas a partir de ciertas líneas de acción como, por ejemplo, el cuidado al medio ambiente, la primera experiencia profesional, etc. De la misma forma, percibimos un potencial extraordinario en el sector femenino. Y es que el 64% de entre todos los que operan en Sonidos, son mujeres”.
Szarán señaló que la Camerata Fem es un espacio para visibilizar el talento y la capacidad de la mujer, así como una propuesta para inspirar a otras mujeres, sean músicas o no, e incentivarlas a luchar por sus derechos. “En estos años vi muchos casos de jóvenes que, motivadas por la música, potenciaron su autoestima y su espíritu emprendedor. La orquesta las motiva a construir, a vivir en armonía, a crear, soñar y volar alto”, destaca el maestro.
Puertas adentro con las miembros de la orquesta, y en esa suerte de circunferencia humana, la información sobre el proyecto, brotaba. La segunda que se animó a hablar fue Asunción Cantero, la directora de la camerata. “Esta orquesta femenina se fue formando a través de convocatorias. De alguna forma, todas estábamos involucradas con Sonidos de la Tierra, en cada una de nuestras comunidades”, describe.
Cantero asegura que la formación de la orquesta es un reconocimiento al esfuerzo, a los años de estudio. “Es un espacio para demostrar nuestro talento o habilidad en el campo de la ejecución instrumental, pero no sólo eso. Nos unimos también por el mensaje que da: el empoderamiento de la mujer”.
Fuerza instrumental
La cifra del 64% de participantes mujeres subió en los últimos tres años. Con respecto al impacto de este porcentaje, Paula Rodríguez opina: “La Camerata Fem nos da la posibilidad de incentivar a otras mujeres músicas. Lo que está pasando en la industria ahora mismo es que hay muchas artistas triunfando, pero aún así lo primero que miran para contratar es el aspecto físico, aquello “que vende”, el cuerpo hegemónico. Si las músicas tienen entre 30 a 35 años, generalmente las descartan”, explica Rodríguez.
Y añade: “En la camerata somos de distintas generaciones. Hay chicas jóvenes que se están destacando, y otras, que sobresalen también porque tienen años de estudio. Entonces, todo eso hace que la cifra aumente y que se tomen en cuenta otros valores: el talento, la disciplina y no solamente lo que está a la vista”.
La Directora Ejecutiva de la Asociación Tierranuestra, quien estaba entre las presentes, sumó su voz para aportar cuáles son los planes a futuro para la orquesta. “A nosotros nos llama la atención cómo este porcentaje va creciendo. Si bien Sonidos de la Tierra es un programa que busca la formación de músicos profesionales, también motiva a las mujeres que aún no lo son, pero que están decididas a entrar al campo musical. Con la Camerata Fem les decimos a estas mujeres que, así como las chicas, van a tener un espacio donde demostrar su talento. Por eso, la idea a futuro es llegar con la camerata a todo el país”, indica.
“El gran trabajo que hizo Sonidos de la Tierra es brindar oportunidades tanto a niños como a niñas, sin diferencia alguna. Verles a chicas tocando el bajo, el bandeneón, instrumentos designados tradicionalmente al hombre, es la imagen que refleja el motivo de ese aumento en el porcentaje. La idea es brindar este espacio, el de la Camerata Fem, para que desarrollen su etapa profesional”, agrega.
Liderazgo colectivo
La Camerata Fem está compuesta por mujeres de 19 a 32 años. Todas se dedican a la música, pero también ocupan otros roles en la sociedad. Algunas contaron que venían del interior del país: Yaguarón, San Juan Bautista, Caacupé e Itaguá. Asimismo, las demás orquestas a las que también pertenecen: Orquesta de la Policía Nacional, Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción, Orquesta de Jazz del CCPA, entre otras.
Y revelaron a qué se dedican fuera de la camerata: “soy abogada”, “soy analista de sistemas”, “soy periodista”, “soy nutricionista”, se escuchó en el recorrido por las presentaciones personales. Cuando les tocó mencionar a sus referentes en la música, la lista de nombres se armó al unísono: Berta Rojas, Lizza Bogado, Luz María Bobadilla, Nina Simone, Carol Kaye, Lady Gaga, Madonna, “¡y la profe Sonia Valiente!”, dijo una de ellas adjuntando a la frase “¡qué buenos músicos que formó!”. Todas asintieron.
Las músicas de la Camerata Fem tienen una meta: inspirar a las nuevas generaciones. “Queremos fomentar la esperanza en las chicas que quieren dedicarse a esto. Si analizáramos los índices de violencia contra la mujer y ahondáramos en cada caso de forma particular, veríamos cómo estas mujeres no tenían otra posibilidad o aguantaban ciertas situaciones por sus hijos o porque no generaban sus propios ingresos. Por eso, queremos demostrar que la mujer sí puede. Y todo desde un escenario, haciendo música”, reafirma Dulce.